Análisis del Samsung Galaxy S8+

Si con el Galaxy S7
ya hicieron un gran trabajo, el S8 llega para completarlo, para
apostarlo todo a las sexys curvas y a una pantalla que cautiva. Tras
unas semanas con él, allá va el análisis del Samsung Galaxy S8+.

Características y diferencias entre el Galaxy S8 y S8+

Esta es la review del Galaxy S8+,
es decir, el modelo de mayor tamaño, pero prácticamente todo lo que se
diga aquí tiene validez para el S8. A nivel técnico son hermanos gemelos
y no hay más diferencias entre ellos que el tamaño de pantalla, que por
tanto aumenta el tamaño total del smartphone, y su batería.

La pantalla es la protagonista del último smartphone
de Samsung, en el S8 nos encontramos con un panel SuperAMOLED de 5,8
pulgadas con resolución 2960×1440 píxeles (570ppi), mientras que el S8+
crece hasta las 6,2 pulgadas
manteniendo resolución y, claro, reduciendo ligeramente la densidad
hasta los 529ppi, algo que no se aprecia en absoluto y en ambos
terminales luce de una forma espectacular.

El corazón del S8,
su procesador, varía dependiendo del país en el que se comercialice. En
el caso de España incluye el Exynos 8895 de ocho núcleos, pero también
hay una variante con Snapdragon 835, lo último de Qualcomm. En ambos
encontramos 4GB de RAM y una única opción de almacenamiento, 64GB con
posibilidad de ampliar mediante tarjetas microSD.

Todas las especificaciones del Samsung Galaxy S8+

  • Procesador Qualcomm Snapdragon 835 / Exynos 8895
  • Pantalla de 6,2 pulgadas resolución QuadHD+ (2960×1440)
  • 4GB de memoria RAM LPDDR4
  • 64GB de almacenamiento UFS 2.1 + microSD hasta 256GB
  • Cámara trasera DualPixel 12MP con OIS f/1.7
  • Cámara frontal con sensor de 8MP f/1.7
  • Lector de huellas, reconocimiento facial y de iris
  • Batería de 3.500 mAh
  • Resistencia al agua y polvo IP68
  • Sistema operativo: Android 7 Nougat con personalización de Samsung
  • WiFi, Bluetooth 5.0, ANT+, USB Tipo C, GPS (Glonass y Galileo)
  • Asistente virtual Bixby
  • Dimensiones:159,5 x 73,4 x 8,1 mm
  • Peso: 173 gramos 

Diseño, construcción y sensaciones que desprende el Galaxy S8

Es una preciosidad.
No esperes partes mal alineadas, plásticos o materiales de baja calidad.
El Samsung Galaxy S8+ (y S8, claro, ya dejo de repetirlo, que soy un
cansino) es una pieza extraordinaria de tecnología y no hace falta
tenerlo en la mano para notarlo, esto se aprecia a simple vista.

Frontal y trasera son dos enormes láminas de cristal, ambos protegidos por Gorilla Glass 5, y se funden de forma magnífica
con el chasis de aluminio pulido, más cromado que mate, que rodea todo
el terminal. Los bordes laterales son curvos por ambas partes, no hay
bruscas aristas y ofrece una gran sensación de agarre al tenerlo en la
mano. No es resbaladizo, ni mucho menos, aunque eso no quita que en las
primeras horas de uso se tenga una cierta sensación de ‘respeto’ y mimo
en cada movimiento que hacemos con él.

Hace un año, con los S7, teníamos una versión Edge, con laterales curvados, y otra plana (o flat). Es 2017 y Samsung ya va a por todas con las curvas
en su misión por reducir los marcos de pantalla a la mínima expresión.
No hay una S8 “plano”, pero eso no quiere decir que la llamada pantalla infinita de estos modelos no tengan marcos, la diferencia es que la curva ofrece una sensación de inmersión mucho mayor.

Salvo por la cámara frontal y los sensores (incluido
el de iris, que veremos a continuación), el frontal del Samsung Galaxy
S8 no luce nada más que cristal negro, no tenemos ni el logo de la
marca. Ahí está la otra gran novedad: en la misión por reducir marcos,
el botón físico frontal y los capacitivos que siempre han caracterizado a
los Galaxy no tienen cabida en este nuevo modelo. Es hora de pasar
página y Samsung se une a la ristra de fabricantes que ya optaron por
los botones virtuales en pantalla.

El botón de inicio frontal está ahí, aunque no lo
veas. Samsung ha habilitado un sensor en la parte baja central que al
pulsar devuelve una agradable vibración como si realmente se pulsase
algo físico. Funciona bien y uno se acostumbra rápido.
¿Y el lector de huellas? Detrás, claro, en una posición que ha dado mucho que hablar y que ya os confirmo que no es nada acertada.


El Galaxy S8 es uno de esos objetos da gusto tener en
la mano, que es bonito contemplar, repasar sus detalles, apreciar su
construcción. Samsung ha hecho un trabajo tremendo, es algo que hay que
reconocerles.


No quiero irme de este apartado sin recordar que
estamos ante un smartphone de 6.2 pulgadas, una cifra brutal que en
condiciones normales significaría sostener un mastodonte en la mano,
pero no es así. Es manejable, muy cómodo
y la relación de aspecto 18,5:9 resulta extraña al principio, pero con
el uso cobra sentido (aunque tiene inconvenientes que mencionaré a
continuación) y al volver al OnePlus 3T, por ejemplo, lo extraño ha sido
estar ante un dispositivo ‘tan’ ancho.
En cualquier caso, pese a sentirme cómodo con las 6.2
pulgadas, tras convivir con el S8+ estas semanas tengo claro que mi
opción sería el S8 y sus 5.8 pulgadas.

Por cierto, esto ha ocurrido en 7 años:

Ventajas e inconvenientes de la pantalla infinita del Samsung Galaxy S8

A estas alturas de la película poco se puede decir del trabajo de Samsung con sus paneles SuperAMOLED.
Si te gustan las imágenes con colores vivos, vibrantes y disfrutar de
contenido súper vistoso la mayor parte del tiempo, así como tener negros
infinitos, esta pantalla te encantará. Si sumamos eso al ‘Infinity
Display’, que es como Samsung llama a la pantalla sin marcos del S8, la
experiencia al consumir contenido en ella es muy buena… siempre que ese
contenido se adapte y aproveche el 100% del panel.
Como comentábamos al comienzo, estamos ante pantallas de 5.8 y 6.2 pulgadas con resolución QuadHD+,
que equivale a 2960×1440 píxeles, sin embargo tanto en el S8 como en el
S8+ vienen a una resolución menor por defecto, FullHD+ (2220×1080
píxeles). No es preocupante porque lo podemos cambiar fácilmente
desde los ajustes del teléfono, o incluso bajarlo todavía más hasta HD+
(1480×720 píxeles), lo que no entiendo es cuál es la razón de estar así
por defecto.

He estado haciendo pruebas y la diferencia de consumo
entre llevarlo en FullHD+ o QuadHD+ es mínima y tampoco se aprecia un
menor rendimiento en juegos o aplicaciones exigentes. Eso sí, para los
casos en los que sí estamos escasos de batería, puede ser interesante
reducir la resolución, de hecho baja automáticamente al activar los
modos de ahorro de energía.
La pantalla del Samsung Galaxy S8 tiene la certificación Mobile HDR Premium
con soporte HDR10 (que no Dolby Vision), así que en teoría podremos
disfrutar de este tipo de contenido cuando se vaya popularizando (Amazon Prime o Netflix son algunos de los servicios que ya están trabajando en ello), además alcanza un nivel de brillo muy alto, pudiendo ver la pantalla a plena luz del día sin mayor problema.

Con la relación de aspecto de 18,5:9
nos encontramos ante un smartphone más ‘alto’ de lo que estamos
acostumbrados, es otra de las claves por las que es cómodo agarrar al no
ser tan ancho con esas 6.2 pulgadas. Es un ratio extraño, sí, pero lo
cierto es que se agradece al usar aplicaciones a pantalla partida con la
multitarea.
En el uso de aplicaciones, nos encontramos que la
mayoría se adaptan perfectamente y más allá de “estirar” su interfaz, lo
que permite esta ratio es mostrar más contenido
al mismo tiempo, sin tener que hacer scroll. ¿Qué pasa con las
aplicaciones que no se adaptan? Que aparecerán unas barras negras en la
parte superior o inferior. La buena noticia es que Samsung ha añadido un
ajuste desde la sección de Pantalla con el que podemos forzar que todas
las aplicaciones se adapten a la pantalla completa.

Esta opción funciona realmente bien y personalmente
solo me he encontrado dos aplicaciones en las que esa ‘ampliación’ no es
perfecta: en juegos como Clash Royale que, pese a que se puede jugar
sin problemas, la interfaz está ampliada, y en Instagram, que la sección
de Stories también queda ampliada y si hay textos pueden quedar
recortados.
A la hora de de reproducir vídeos, la pantalla infinita del Samsung Galaxy S8 es una gozada siempre que el contenido se adapte,
de otro modo veremos marcos negros. En el caso de Netflix por ejemplo
encontramos series que se ven genial, como Strangers Things, en YouTube
dependerá de si el creador ha producido el contenido en formato más
panorámico. Si no es el caso, encontraremos que aparece un botón en la
barra virtual con el que podemos hacer que el vídeo se ponga a pantalla
completa, a costa de sufrir un recorte.

Por último y volviendo a lo comentado al principio,
la pantalla SuperAMOLED del S8 luce fantástica, llama la atención allá
donde vayas y cuando el contenido se adapta da la sensación de estar
sosteniendo pantalla y nada más. El punto negativo es que esos colores tan llamativos
suelen alejarse de los que en realidad son. Samsung da la opción de
escoger distintos modos de pantalla desde Ajustes, desde el Adaptative
Display que “optimiza” los colores y nitidez dependiendo de la
aplicación (pero que puede no ser compatible con algunas apps), hasta un
modo ‘básico’ más plano o modos de cine y foto que varían el equilibrio
de blancos y los contrastes.
Por todo lo demás, la pantalla del S8 es sobresaliente,
es la protagonista del teléfono, no hay discusión, y ese trabajo de
reducción de marcos hace que en la mano, y en la experiencia general de
uso, el último Galaxy destaque entre el resto.

La cámara del Samsung Galaxy S8

Quizá uno de los puntos de los que esperábamos más
antes de la presentación de estos Galaxy S8 fuese su cámara, sobre todo
en una época en la que los sistemas dobles ya se están afianzando y cada
fabricante está llevando esta configuración a su terreno (telefoto,
blanco y negro, gran angular…) Habrá que seguir esperando para ver una
doble cámara en un Galaxy.
Así, sobre el papel tenemos pocos cambios en lo que respecta a la cámara trasera del Samsung Galaxy S8
si la comparamos con la del S7 y S7 Edge de hace un año, pero es que no
hay que olvidar que aquella ya era excelente. A nivel de componentes
nos encontramos ante un sensor de 12MP con tecnología Dual Pixel y apertura f/1.7, junto con un estabilizador óptico de imagen integrado.

Sin embargo sí ha habido mejoras en la cámara del S8 y Samsung las ha centrado en el software, en el procesado de las imágenes,
un apartado casi más importante que el propio sensor y que puede marcar
y marca la diferencia entre teléfonos con, a priori, la misma cámara.

Samsung lo llama “multi-frame image processing”, pero
en realidad el usuario no debe saber qué es esto, ni que existe: cada
vez que pulsamos el botón de disparo, para nuestros ojos sólo habrá una
foto resultante, pero el smartphone en realidad ha realizado 3
fotografías y selecciona la mejor de todas, utilizando la información
del resto para mejorar la final, la que nosotros vemos en la galería.
Como digo, esto ocurre instantáneamente, no es algo que el usuario deba
activar o por lo que preocuparse, es invisible.
La cámara del Samsung Galaxy S8 y S8+ no defrauda, sigue a un nivel
excelente y probablemente entre las mejores del año, si no la mejor,
como una cámara todo terreno para apuntar y disparar. En serio, la cámara del S8 es realmente adictiva.

Con buena iluminación es capaz de captar una gran
cantidad de detalle y el procesado por defecto saca colores vivos,
objetos nítidos y se lleva muy bien con los cambios de contraste en la
mayoría de ocasiones. La cámara tiene un modo HDR auto siempre activado y realiza un buen trabajo, los resultados no son marcados ni artificiales.
La apertura f/1.7 nos permite hacer primeros planos
con un bonito desenfoque y ayuda cuando la iluminación baja. En esas
ocasiones, en condiciones de menor iluminación, la cámara del S8
mantiene el tipo y, pese a que el procesado es más evidente, no abusa
del ruido excesivamente del ruido y seguimos teniendo gran cantidad de
detalle y nitidez.


En cuanto a la velocidad de enfoque, es muy, muy, rápida,
algo que se nota todavía más en grabación de vídeo (en 4K 30fps como
máximo). Aquí os dejamos una galería de fotos a máxima resolución
realizadas con el Samsung Galaxy S8+ (exactamente la misma cámara que el
S8 ‘normal’).


En la cámara frontal sí hay más cambios, estrena un nuevo sensor de 8MP con apertura f/1.7 y Autofocus. Logra captar buen detalle
con esta cámara y por supuesto no faltan varios modos de disparo
selfie, ‘wide selfie’ con mayor ángulo, así como efectos para la piel,
tonos, filtros e incluso se animan con los filtros de realidad
aumentada, pudiendo añadir stickers en tiempo real, al estilo Snapchat,
Instagram y compañía.
En cuanto al software de cámara, la aplicación es
bastante completa y su activación es rápida (la doble pulsación en el
botón de encendido funciona a la perfección). Encontramos las funciones
principales cera y Samsung ha pulido el uso con una sola mano, pudiendo
pasar entre modos y cámaras con un dedo.


Mención especial para el modo Pro para aquellos que quieran exprimir realmente todo el potencial de la cámara del S8. Es muy completo.

Software y rendimiento del Galaxy S8

De fábrica Samsung incorpora Android 7.0 Nougat en el S8, aunque por supuesto llega con su propia personalización bastante profunda del sistema. No es TouchWiz, es Samsung Experience (en concreto la versión 8.1) y la buena noticia es que no está pero que nada mal.

Como con cada terminal que pruebo, trato de partir de
cero cuando meto la SIM en él, dejo a un lado las anteriores opiniones
que tenía sobre el fabricante o su software con tal de vivir la
experiencia que viviría cualquier nuevo usuario que llega a la
plataforma. Tras usar el Galaxy S8+ puedo decir que el trabajo se
Samsung con Experience continúa por el buen camino, es una capa muy completa y, a nivel general se comporta muy bien, que no perfectamente.

Por cierto, más allá de la ristra de aplicaciones de Samsung
y que duplican a las de Google – como Correo Electrónico, Internet,
Samsung Health, Members, Gear, Connect, Calendario… – también llegan
preinstaladas un pack de aplicaciones de Microsoft – Excel, Word, PowerPoint, OneNote, OneDrive y Skype – que no podemos desinstalar de forma nativa, sólo inhabilitar en caso de que usemos otras (como Google Docs, en mi caso).
Del Samsung Galaxy S8 no se puede esperar otra que
nos sea un rendimiento muy destacable, y es así. En el uso general,
durante el día a día, no se le pueden poner peros, sin embargo sigue sin
ser igual a la experiencia super fluida y constante que encontramos,
por ejemplo, en un Pixel.
Obviamente esto no puede ser cuestión de hardware, porque ahí el S8 da
la talla con creces, así que las miradas apuntan al software, a la
optimización de Samsung Experience, así que los surcoreanos pueden y
deben seguir trabajando en ello.


En cuanto al rendimiento a la hora de consumir contenidos multimedia
y videojuegos, sin pegas. Desde los juegos más básicos y casuales a los
más exigentes se mueven sin mayores problemas. En el apartado de sonido
alcanza un volumen bastante alto, pero sin destacar, el altavoz está en
una rejilla en la parte inferior junto al USB Tipo C y cumple sin más.
Los auriculares incluidos con el S8 vienen certificados por AKG (filial
de Harman, comprada por Samsung) y sí están por encima de los que suelen
incluir los fabricantes.


De entre todos los añadidos de software que Samsung ha incluido, me quedo sin duda con sus opciones para potenciar la multitarea,
no solo con la forma nativa de multipantalla entre dos aplicaciones,
sino la posibilidad de recortar exactamente qué zona queremos que esté
en multitarea y ‘despegar’ las apps para tenerla en ventanas flotantes.

Funciones de la pantalla Edge: las posibilidades de la curva

Como ya ocurría en anteriores modelos, Samsung
aprovecha el lado curvado de la pantalla para añadir algunas funciones y
complementos por software, son las llamadas aplicaciones Edge. Veremos
una pequeña pestaña en el lateral y al desplegarla podemos configurar distintos paneles.
Son accesos directos a aplicaciones, contactos, la función Smart Select
para hacer capturas de pantalla personalizadas, el tiempo, calendario,
recordatorios…. En definitiva, es un añadido que podemos aprovechar para
tener a mano diversas funciones, simplemente hay que habituarse a
usarlo recordando que lo tenemos ahí. Por si hay dudas, se puede
desactivar o personalizar al gusto.

Bixby, el prometedor pero desaparecido asistente virtual

Más allá del propio S8, el día de su presentación tuvo casi más atención un nuevo “inquilino” en el mundo de la tecnología: Bixby. Bixby es el asistente virtual
de Samsung, un nuevo rival para Google Assistant, Siri, Alexa, Cortana…
el asistente de los surcoreanos que no va a estar limitado a
smartphones, sino que quieren usarlo como la IA controlará cualquiera de
sus dispositivos electrónicos en un futuro hogar inteligente.


Han querido darle tanto protagonismo que incluso encontramos un botón dedicado a Bixby
en el marco izquierdo del Samsung Galaxy S8. ¿Qué hace cuando lo
pulsamos? De momento poca cosa, ya han retrasado su lanzamiento y no
veremos su potencial hasta dentro de unas semanas/meses cuando Samsung
lance una actualización.


Bixby ahora mismo es un panel de información mostrada
en tarjetas, a lo Google Now. Muestra widgets de noticias, nuestras
últimas fotos, la agenda del día según nuestras citas del calendario,
los temas del momento en Twitter y algún panel de información más que
aparece al usar determinadas aplicaciones, por ejemplo un reproductor de
Spotify. Podemos personalizar ese muro de Bixby con más tarjetas, como
apps sugeridas, correo electrónico, el tiempo, etcétera.
Por otro lado tenemos Bixby Vision,
la integración del asistente en la propia cámara del S8 de forma que
podemos enfocar objetos y buscar dónde comprarlos o imágenes
relacionadas. No funciona del todo mal, pero en la mayoría de ocasiones
no aparece exactamente el mismo objeto escaneado, sino otros con aspecto
similar. La misma función se basa en el reconocimiento del entorno para determinar qué lugar estamos viendo a través de la cámara.


La idea es que Bixby aprenda de nuestro uso y el
contenido que muestra evolucione durante el día y que podamos pedirle
mediante acciones de voz que realice todo tipo de acciones, involucrando
a aplicaciones de terceros o cambios de configuración en el propio
teléfono.


Todo eso es en el mundo ideal de Bixby que de momento
no podemos probar. De momento las veces que ‘he caído’ en Bixby ha sido
por equivocación al tratar de bajar el volumen o pulsando el botón al
hacer una fotografía. Mientras llega esa prometida actualización de
Samsung con la que desatarán el potencial de Bixby puedes cambiar la
función del botón con estas aplicaciones:

Custom Bixby Button

Botón Bixby en el Galaxy S8: cómo elegir qué aplicación abrir
Con esta primera propuesta podremos cambiar la función del
botón a prácticamente cualquier otra. La inmensa mayoría no requieren
acceso root aunque un par de ellas sí.

BixRemap

Botón Bixby en el Galaxy S8: cómo elegir qué aplicación abrir

La segunda aplicación es mucho más sencilla y el creador lo
deja claro. Ha sido diseñada en pocos minutos y lo que hace es lanzar
Google Assistant (o Now) encima de Bixby cuando pulsamos el botón.

Tras alguna actualización permite modificar la aplicación que va a abrirse, no limitándose a la de Google.

bxActions – Remap Bixby button
bxActions - Remap Bixby button
Otra aplicación que permite cambiar la función del botón es
bxActions que aunque es anterior al bloqueo ha tenido que actualizarse
para seguir funcionando.


El problema es que ahora ya no permite usar doble toque o
pulsación larga para tener varias acciones configuradas aunque sí
podremos asignar la de un toque, cambiando Bixby por la app o función
que queramos.

Opciones de seguridad: hablemos del lector de huellas

Junto a los clásicos métodos de seguridad mediante PIN, patrón o contraseña, en el S8 y S8+ encontramos tres métodos de bloqueo por identificación biométrica: lector de huellas digitales, escáner de iris y de cara. Vamos por partes.


El lector de huellas
del S8 está situado en la parte trasera, nada nuevo en el mundo de los
smartphones, el problema está en su colocación, ya que normalmente lo
solemos encontrar centrado, bajo la cámara, justo donde cae de forma
natural el dedo índice indistintamente de la mano con la que agarremos
el terminal. En el Galaxy S8 y S8+ el lector está a la derecha de la cámara, una posición nada habitual… e incómoda.


Esa ubicación dificulta que lleguemos al sensor de
forma rápida o que lo hagamos de forma parcial, por lo que tendremos que
tocarlo varias veces hasta que la identificación sea correcta. Sí, te
acabas acostumbrando con el uso, pero cuesta. Pienso que en el S8+ esta
dificultad es todavía mayor que en el modelo ‘pequeño’ por sus
dimensiones.
La mala noticia es que la cámara sufre un daño colateral al tener el sensor ahí: queramos o no va a acabar echa un asco, llena de huellas y dedazos
incluso cuando toquemos el sensor a la primera. Samsung es tan
consciente de esto que incluso nos recuerda limpiar el cristal de la
lente cuando configuramos las huellas y al abrir la aplicación de
cámara.

Por tanto, recomendación-truco antes de realizar una fotografía con el S8/+: limpiar la lente, por favor.

El escáner de iris

La alternativa que Samsung quiere que usemos es el escáner de iris,
situado en la parte frontal, a la izquierda del auricular y que
permanece invisible hasta que el sensor infrarrojo se ilumina en rojo
fuego para ver si somos realmente nosotros. ¿Funciona? Sí, y bastante rápido… siempre que estemos en buena posición.
El problema del escáner de iris es que tenemos que
mirar el smartphone desde el frontal y a una distancia de unos 30
centímetros para que lector haga bien su trabajo, una posición que no suele ser natural
o no siempre, ya que hay cientos de situaciones en el día a día en las
que miramos el móvil de refilón, con ángulo o apoyado sobre una mesa (y
obviamente no tenemos la mesa en vertical frente a nuestra cara). El
resultado es que he acabado usando el lector de huellas o directamente
he desistido y he acabado insertando el patrón/PIN.

Como concepto el escáner de iris está muy bien como método de seguridad por identificación biométrica, pero debe mejorar el reconocimiento en todo tipo de seguridad para ser una alternativa real y fiable.

Por cierto, todas mis pruebas han sido con gafas de
vista y no he tenido ni un problema (eso sí, para registrar el iris la
primera vez hay que quitárselas), incluso me ha sorprendido lo bien que
funciona cuando hay grandes contraluces o una fuente de luz brillante
frente al sensor. Como es obvio, no funciona con gafas de sol.

Reconocimiento facial, rápido pero inseguro

Por último tenemos el reconocimiento facial,
un método de bloqueo que utiliza la cámara frontal (no tiene un sensor
dedicado) para identificar al usuario simplemente mirando su cara.
También funciona muy rápido e incluso en más posiciones y ángulos, el
problema es que no es seguro.


Es el propio Samsung quien alerta que el reconocimiento facial puede saltarse usando una imagen o video del usuario
y, efectivamente, así lo he podido comprobar con una foto mía. Por
tanto, si queréis seguridad, olvidad esta forma de bloqueo. Mi
combinación final estos días ha sido iris + huellas + PIN.

Batería: 3.500mAh para la versión Plus

Junto al tamaño de pantalla, este es otro apartado en
el que encontramos diferencias entre S8 y S8+, ya que el segundo modelo
incluye 500mAh más, dejándonos un total de 3.500mAh de capacidad y debemos decir que no sorprende, el Galaxy S8+ no destaca precisamente por su autonomía.


Desconectando el cargador a primera hora de la mañana
y con un uso bastante normal de redes sociales, navegación web,
fotografías y alguna partida esporádica al Clash Royale llegaremos al
final de la tarde con batería justita y ya mirando dónde hemos dejado el
powerbank o buscando un enchufe. Siempre con brillo automático.
Si controlamos el brillo es más fácil llegar a una
jornada completa sin pasar por el cargador y mantener algo de carga para
el siguiente, cuando tendremos que repostar sí o sí. Como decía en el
apartado de pantalla, no he notado grandes diferencias entre usar la
resolución FHD+ que viene por defecto o subirla a QHD+.

Un punto importante del gasto de batería del S8+ viene precisamente estando en reposo,
es fácil que el terminal gaste un 15% durante la noche y en el día a
día jamás llega a entrar en reposo absoluto. No hay aplicaciones
‘enganchadas’ consumiendo, es el propio sistema y yo apuntaría a la
función Always-on Display que muestra
la hora y notificaciones cuando la pantalla SuperAMOLED está apagada, al
desactivarla ese consumo mejora y bastante.

La carga rápida con el cargador incluido nos permite cargar el smartphone por completo en algo más de una hora y media, y además tenemos tecnología de carga inalámbrica (y rápida), como en modelos anteriores.

Conclusión y opinión del Samsung Galaxy S8

¿Recomendaría el Samsung Galaxy S8+? Sin duda alguna, es un smartphone soberbio,
con un diseño espectacular y una construcción como jamás había visto.
Esto es lo primero que entra por los ojos y las sensaciones que
desprende al sostenerlo, pero si lo combinamos con un rendimiento
excelente y una cámara a la altura, que la tiene, no hay duda de que es uno de los mejores smartphones del año.


Su batería, o mejor dicho, su gestión gestión de
recursos y consumo, podría ser mejor y la ubicación del sensor de
huellas es una espinita clavada en una hermosa flor. En cuanto a Bixby,
no se puede juzgar en el que estado que está actualmente.


Por otro lado, se echa en falta que el S8+ ofrezca
algo diferenciador con respecto al modelo de 5,8 pulgadas más que una
simple pantalla más grande, quizá hubiese sido una buena oportunidad
para Samsung hacer una primer incursión en las cámaras dobles con este
modelo, dar una razón de peso al cliente que se plantea gastar 909 euros
por su nuevo smartphone.


Y lo mejor que nos deja este Galaxy S8 es la
sensación de un futuro muy prometedor, un ejercicio de diseño por el que
cualquier cosa que no sea esto, o mejor, será como dar un paso atrás.

FUENTE: El androide libre

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Cómo pasar los datos de tu móvil viejo a un móvil nuevo


Todos conocemos la bonita sensación de tener un móvil nuevo
en nuestras manos. Abrir la caja, quitarle los protectores de plástico, encender el móvil nuevo por primera vez. Y nos encanta seguir los primeros pasos y usar el teléfono durante los primeros días.

Pero también es importante no perder los datos que tuviésemos en nuestro móvil viejo.
Números de teléfono, fotografías, música, aplicaciones… todo eso puede
perderse con facilidad al pasar de un móvil antiguo a un móvil nuevo.
Para evitarlo, queremos explicaros las diferentes formas que existen
para transferir datos entre teléfonos.

Aplicaciones para pasar datos de tu móvil viejo al nuevo

Xperia Transfer es una de las aplicaciones para transferir datos de un móvil viejo a un móvil nuevo
Una de las formas más populares de transferir datos entre móviles es usar una aplicación. Las aplicaciones intentan hacer este proceso sencillo, haciendo que sólo sea ejecutar la aplicación, conectar los dispositivos y transferir los datos.


Aplicaciones independientes para transferir datos


Por una parte, tenemos aplicaciones independientes que, en la teoría, funcionan en cualquier teléfono.


Aplicaciones de fabricantes para transferir datos


Por la otra, los fabricantes también han sacado esta clase de aplicaciones para incentivar sus dispositivos. Si vamos a pasarnos a un dispositivo de las siguientes marcas, estas aplicaciones nos podrían venir bien:


Consejos para no perder datos en el cambio de móvil

Google es perfecto para guardar datos en la nube y no perderlos en un cambio de teléfono 

 

  • Mantener Sincronizado tu Móvil. Cuando se activa la sincronización automática, tus apps de Google
    actualizan los datos y tu dispositivo recibe notificaciones sobre
    actualizaciones automáticamente.
  • La nube puede ser nuestro mejor aliado para no
    perder nada. Nuestra cuenta de Google, por ejemplo, guarda en la nube
    muchas cosas, y las deja en un teléfono nuevo cuando introducimos
    nuestra cuenta.
  • Cada aplicación lo hace de una manera diferente.
    Hay aplicaciones que guardan tus datos en la nube y los sincronizan
    cuando te registras en un nuevo dispositivo. Y hay otras aplicaciones
    que requieren que lo hagamos de forma manual, o en los que no es
    posible.

¿Qué guardan nuestras cuentas en la nube?

Google guarda todo esto en nuestra cuenta:

  • Calendario
  • Historial de navegación y contraseñas de Chrome
  • Contactos
  • Datos de aplicaciones
  • Google Fit
  • Google Fotos (si tenemos la copia en la nube activada)
  • Datos de personas
  • Google Drive
  • Gmail
  • Google Play Música
  • Google Play Películas
  • Google Keep

 Sincroniza tus apps con tu cuenta de Google

Puedes administrar cómo tus apps sincronizan mensajes, correos electrónicos y otros datos recientes de tu cuenta de Google. Además, puedes cambiar las opciones de sincronización cuando lo desees.
 

Cuáles apps se deben sincronizar
 

Con la configuración predeterminada, tus apps de Google se
sincronizan automáticamente con tu cuenta, pero puedes activar o
desactivar la sincronización para cada una de ellas. Es posible que
otras apps también puedan sincronizarse.

Cómo ver las apps de Google que pueden sincronizarse automáticamente
  1. Abre la app de Configuración de tu dispositivo Configuración.
  2. Busca la opción que se llama Cuentas, luego selecciona Google. En Android 6 en adelante varia un poco, busca “Personal”, presiona Cuentas y luego Google. Si tienes varias cuentas en tu dispositivo, presiona la que deseas revisar.
  3. Aparecerá una lista con tus apps de Google y la última vez que se sincronizaron.

Comprueba qué apps posiblemente no se sincronizan
 


Si una app no aparece en Configuración > Cuentas y luego Google, significa que no es una app de Google y que no puede sincronizarse con tu cuenta.

En el caso de otras apps, revisa el menú de configuración y busca alguna opción de acceso o sincronización.

 

Otras aplicaciones, como Telegram, también guardan nuestros mensajes y otros datos en la nube.
Al meternos con nuestra cuenta o número de teléfono, los
datos aparecerán. Y, por suerte, suele ser habitual que las aplicaciones
copien los datos en la nube para recuperarlos en estos casos.
Pero cuidado, porque hay otras aplicaciones como WhatsApp en las que es más complicado.
Siguiendo con el ejemplo de WhatsApp, tenemos que asegurarnos de usar
la copia de seguridad de Google Drive, no sólo la copia de seguridad
local. Todo esto depende de cada aplicación, no existe una regla
general.

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Google Assistant ya disponible en español

 

Durante el pasado mes de agosto, Google presentaba Assistant,
su asistente virtual basado en inteligencia artificial, que llegaría a
Android en los próximos meses para reemplazar a Google Now.
Desafortunadamente, en un principio el asistente solamente estaría
disponible en idioma inglés, y más tarde, en alemán.


Ahora, por fin, Google ha anunciado la llegada del idioma español a Google Assistant,
y todo aquel que quiera, podrá activar esta opción para comunicarse con
el asistente de Google en castellano. Eso sí, por el momento, solamente
será posible desde la aplicación de mensajería Google Allo.

Cómo activar Google Assistant en español

Google Assistant está disponible en español desde la app de mensajería Google Allo.
Sin embargo, Google ha afirmado que en los próximos meses el asistente
llegará a todos los usuarios hispanohablantes de Android, reemplazando
por completo lo que hoy conocemos como Now on Tap.

Para poder comenzar a comunicarnos con el asistente en nuestro idioma, será necesario abrir la conversación con el asistente desde la app de Google Allo, y enviar un mensaje que diga “habla español”. De esta forma, Assistant nos preguntará si, en efecto, queremos que comience a comunicarse con nosotros en castellano.


Aunque a día de hoy no cuenta con todas las opciones y funcionalidades que sí encontramos en otros idiomas, sí que podemos realizar consultas, comenzar acciones como activar el temporizador, añadir recordatorios o solicitar traducciones, así como pedir que nos muestre juegos, imágenes e incluso que nos cuente chistes.

Desconocemos cuándo comenzará el despliegue de Assistant como una aplicación externa a Google Allo,
y con todas las funcionalidades disponibles en nuestro idioma. Sea como
sea, esta es una muy buena oportunidad para tener una primera toma de
contacto con el asistente, por fin, en perfecto castellano.

FUENTE: andro4all

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La historia de Creeper, el primer virus informático jamás programado

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“Soy una enredadera… ¡atrápame si tú puedes!”. Corría el año 1971, y este mensaje empezó a aparecer en varios ordenadores de ARPANET. Por aquel entonces nadie había visto nada igual en el mundo de la informática, un programa que se replicaba a sí mismo y se difundía de un nodo a otro por la red.

El programa se llamaba Creeper (enredadera), y hoy está considerado el primer virus informático de la historia. No era un programa malicioso,
y simplemente viajaba por la red replicándose a sí mismo y mostrando
este mensaje allá por donde pasaba. Sin embargo fue el principio de
algo, ya que como respuesta directa al reto que supuso acabó naciendo
poco después el primer antivirus.

El primer vírus, que no fue un vírus

Creeper
Código de Creeper
Los primeros programas informáticos capaces de replicarse a sí mismos
fueron pronosticados ya en 1949 por el matemático John von Neumann, que
fue el primero en teorizar sobre algo parecido a un virus o gusano
informático. Sin embargo, no fue hasta 1971 que el ingeniero Robert H. (Bob) Thomas creó a su Creeper convirtiendo la teoría en realidad.

Thomas trabajaba para BBN Techonologies en Massachusetts, Estados
Unidos, la misma empresa que empleó al creador del correo electrónico
Ray Tomlinson, y donde trabajaron otros genios como Vinton Cerf, Robert
Kahn o J. C. R. Licklider.

“CREEPER
es un programa de demostración que puede migrar de una computadora a
otra dentro de la red ARPA mientras realiza su sencilla tarea”, Robert H. Thomas

Creeper fue un experimento diseñado para demostrar que un programa podía ser capaz de recorrer la red saltando de un ordenador a otro mientras realizaba una tarea concreta.
Su objetivo fueron los ordenadores DEC PDP-10 con el sistema operativo
TENEX, que eran los predominantes en los centros de investigación y
universidades estadounidenses que componían ARPANET.

Sin embargo y pese a ser considerado el primer virus de la historia, en la práctica no todos están de acuerdo con que se le defina como tal.
Ya no sólo porque el concepto de virus informático no nacería hasta los
80, sino porque no estaba destinado a hacer daño, sino a demostrar las
aplicaciones móviles del software.

Creeper podía llegar a imprimir un archivo, pero después se detenía.
Entonces buscaba otro ordenador con TENEX, establecía una conexión, se
copiaba en él empezando a mostrar su mensaje y se borraba del equipo en
el que había estado. Vamos, que más que replicarse a sí mismo (algo que
sólo hacía unas cuantas veces), iba saltando de nodo en nodo.

Pero no dejaba de ser una pieza de software rápida y escurridiza, y eso suponía un reto
para el resto de genios informáticos de la época. Esto hizo de Creeper
un revulsivo que sirvió para que acabase creándose al que podríamos
definir como el primer antivirus de la historia.

Se llamaba Reaper, que significa segadora por eso de ir contra la “enredadera”, y fue diseñado muy poco después por el padre del correo electrónico
Ray Tomlinson. Su única misión era la de ir eliminando a Creeper de los
ordenadores de en los que se escondía, para lo cual imitaba su actitud
viajando y replicándose a si mismo entre los equipos de la red.

El concepto se desarrolla en los setenta

Apple Ii
Dos años después de Creeper y Reaper, en 1973, la película Westworld de Michael Crichton mostró el concepto de virus informático tal y como hoy lo conocemos.
Lo utilizó como hilo conductor de un film en el que una malfunción hace
que los robots de un parque se comporten como no deberían. Uno de los
personajes define el problema como un patrón que sugiere un proceso de
enfermedad infecciosa que se extiende de una máquina a otra.

Pero fue un año después cuando llegó el que quizá sí que es el primer
virus informático maligno del que se tenga conocimiento. Se llamó Rabbit, conejo, y se reproducía sin parar haciendo copias de sí mismo en un único ordenador hasta obstruir el sistema reduciendo su rendimiento y provocando que se acabase bloqueando.

Después, en el año 1981 llegó el primer virus a gran escapa. Se llamó Elk Cloner y fue escrito por Richard Skrenta para los Apple II, considerados particularmente vulnerables
debido por almacenar su sistema operativo en disquete. El virus se
instalaba en un equipo cuando se le insertaba un disquete infectado, y
monitorizaba los accesos de disco para infectar los sectores de arranque
de otros que se insertasen para ir saltando de equipo a equipo.

El propio autor de la pieza de software admitió que con sólo
reiniciar el equipo el virus se borraba de su memoria interna. Sin
embargo en la época había muy pocos conocimientos de los peligros del malware
y sus métodos de expansión, por lo que los hábitos de los usuarios
acabaron haciendo que Elk Cloner consiguiese un alcance notable.

Cinco años después, en 1986, se difundió el primer virus para equipos compatibles IBM PC. Se le llamó BRAIN,
e infectaba los sectores de inicio del sistema operativo MS-DOS. El se
distribuía a través de copias no oficiales del sistema operativo, y su
fin era el de monitorizar el software en un intento de detener y
contabilizar las copias ilegales que se hacían.

Tenía la particularidad de avisar a los propietarios de los
ordenadores que habían sido infectados, ofreciendo los datos de contacto
de su autor. En el mensaje que mostraba te decía que habías sido infectado,
y que les contactases para la vacuna. Desde entonces los virus
informáticos no han dejado de evolucionar, pero eso ya es otra historia.
FUENTE: Xataka

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YouTube tiene un nuevo modo oscuro escondido

 

YouTube es una de las
plataformas de Google más utilizadas en todo el planeta. Aún así, hasta
hace no demasiado tiempo, el diseño de la plataforma web dejaba
bastante que desear si se comparaba con algunos de sus rivales.


Por suerte, tras la llegada de Material Design a la plataforma de vídeo por excelencia, Google no ha cesado en su intención de incorporar nuevas características con las que mejorar la interfaz de YouTube, y así, la experiencia de los usuarios a la hora de utilizarlo.


La última novedad que hemos conocido hoy gracias a Android Central, es un modo oscuro incorporado en la web de YouTube
que, aunque se encuentra algo escondido, es posible activarlo de forma
sencilla siguiendo unos pasos que te dejaremos a continuación.

Cómo activar el modo oscuro de YouTube

Cada vez son más las aplicaciones y plataformas que ofrecen la posibilidad de activar un modo
oscuro o modo nocturno, que torna los colores de fondo es tonos oscuros
para evitar molestias en los ojos a la hora de consumir contenido en
situaciones de baja iluminación.
La última en apuntarse a esta moda ha sido YouTube, aunque por el momento solo se puede acceder a este modo desde la web.

Para activar el modo oscuro de YouTube, solamente será necesario acceder a la web de YouTube desde nuestro ordenador mediante Chrome –o cualquier otro navegador–, y seguir los siguientes pasos.


  • Acceder a la web de YouTube.

  • Acceder a la consola de comandos mediante el panel para desarrolladores del navegador.
    Para ello, en Chrome para Windows, habrá que realizar la combinación de
    teclas Ctrl + Shift + I, y en MacOS, Option + Command + I.

  • Una vez dentro, habrá que acceder a la pestaña Console, que aparecerá en la parte superior.

  • Dentro de la consola, copiar y pegar el siguiente texto y pulsar enter:

document.cookie=”VISITOR_INFO1_LIVE=fPQ4jCL6EiE”


  • Por último, salir de la consola y
    refrescar la pestaña de Chrome. Una vez recargada, pulsaremos en nuestro
    perfil de YouTube en la parte superior derecha de la pantalla, para activar el modo oscuro desde el menú desplegable, tal como se puede ver en la imagen de más arriba.

 


Como ves, es muy sencillo activar el nuevo modo
nocturno de YouTube. Ahora que Google ha decidido incorporar esta
novedad en la plataforma, esperamos que pronto sea posible disfrutar de una herramienta similar en la aplicación destinada a Android. Como siempre, os mantendremos informados sobre cualquier novedad.
FUENTE: andro4all

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Google Play Store: 24 trucos que tienes que conocer

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Lo más importante de un sistema operativo es su ecosistema de
aplicaciones, de nada sirve el mejor sistema operativo si luego no hay
aplicaciones y juegos para descargar.

El éxito de Android es que cuenta con un tienda de contenidos a la altura. Google Play
ofrece a sus usuarios más de un millón de aplicaciones y juegos, junto
millones de canciones y miles de películas, libros y revistas.

Google Play es tan importante como el sistema
operativo, con lo que también interesa saber todos sus trucos y secretos
para dominar todas nuestras descargas y compras, es por ello que a
continuación os ofrecemos 24 trucos que tienes que conocer:

Instalar aplicaciones desde el ordenador

Google Play
Lo primero que tienes que saber de Google Play Store
es que no sólo cuenta con aplicación para tu dispositivo también,
también cuenta con versión web para puedes instalar aplicaciones de
forma remota desde tu ordenador. Para ello tan sólo tienes que entrar
en play.google.com.

Configurar el nombre y visibilidad de tus dispositivos

Google Play
Al instalar una aplicación desde el ordenador tienes que seleccionar
el dispositivo Android en el que quieres que se instale la aplicación.
En http://ift.tt/2nRIx1D podrás asignarle un nombre a tus dispositivos u ocultar los que ya no usas para tener una lista más organizada. 

Que no se añadan las aplicaciones en la pantalla de inicio

Google Play
Por defecto, cada vez que instales una aplicación se añadirá su icono
en la pantalla de inicio. Si no quieres que suceda esto para mantener
una pantalla de inicio limpia ve a Play Store > Ajustes y desactiva Añadir icono a pantalla de inicio.

Que determinadas aplicaciones no se actualicen automáticamente

Google Play
También por defecto, las aplicaciones descargadas de Google Play se
actualizarán automáticamente cada vez que reciban una nueva versión y
estemos conectados al WiFi. Si queremos que una aplicación no se
actualice automáticamente tan sólo tenemos que abrir su ficha, pulsar su
menú y desactivar la opción Actualizar automáticamente.

Que ninguna aplicación se actualice automáticamente

Google Play
Si lo que queremos es que ninguna aplicación se actualice automáticamente lo que tenemos que hacer es ir a Ajustes y en Actualizar aplicaciones automáticamente seleccionar la opción de No actualizar automáticamente.

No tener que autorizar tus compras

Google Play

Si no quieres que Google Play te pida su contraseña cada vez que realizas una compra tendrás que ir a Ajustes y seleccionar Nunca en el apartado Pedir autentificación para realizar compras.

Solicitar el reembolso de una compra integrada, suscripción o una vez superado el plazo de dos horas

Google Play
Si realizamos una compra de una aplicación o juego en Google Play
tenemos dos horas para obtener el reembolso directamente desde la ficha
de la aplicación. Si pasan dos horas, o se trata de una compra integrada
o suscripción ya tenemos que entrar en http://ift.tt/1wZ2uw7, y en pedidos pulsar en los tres puntos de una aplicación y darle a Informar de un problema. En ese formulario podemos solicitar la devolución y cruzar los dedos a que Google nos devuelva el dinero.
Google Play

Descargar la factura

Factura
Si necesitamos la factura de nuestra compra en Google Play para desgravarrse el IVA tan solo tenemos que acceder al Centro de pagos de Google ir a Ver compras y pulsar sobre una compra para poder descargar la factura con IVA. Esta opción tarda varios días en aparecer tras realizar una compra.

Activar el control parental

Google Play
Si el dispositivo esta siendo usando por un menor de edad podemos activar el control parental en Ajustes > Controles parentales para establecer la edad máxima de contenidos recomendados en aplicaciones, juegos, películas y música.

Borrar historial de búsqueda

Google Play
Cada vez que realizamos una búsqueda se guarda en nuestro historial, y
cada vez que vamos a realizar una búsqueda veremos nuestras búsquedas
anteriores. Si no queremos ver ciertas búsquedas anteriores podemos
borrar el historial en Ajustes > Borrar historial de búsqueda local.

Añadir forma de pago

Google Play
En Play Store > Cuenta podemos administrar nuestras formas de pago. Pulsando en el icono ‘+’ podemos añadir una nueva forma de pago,
que puede ser una tarjeta de débito, de crédito, una cuenta de PayPal,
canjear el código de una tarjeta regalo o usar la facturación de tu
operadora. 

Eliminar forma de pago

Google Play
Si lo que queremos es eliminar una forma de pago, en Cuenta > Formas de pago, tenemos que seleccionar la opción Más ajustes de pago. Se nos abrirá el navegador con la página web de pagos de Google, allí nos vamos a Formas de pago y eliminamos las que ya no queremos usar.

Gestionar tus suscripciones

Google Play
Si estamos suscriptos a algun servicio mensual o anual de una aplicación podemos gestionar y cancelar los pagos desde Cuenta > Suscripciones.

Compartir tus compras con tu familia

Desde Cuenta > Familia puedes crear un grupo
familiar de hasta seis miembros para compartir entre sí las compras de
aplicaciones, juegos y películas en Google Play. En la ficha de cada
aplicación y película podrás añadir tu compra a la colección familiar.
Google Play

Ver tus bonificaciones

Google Play
Si quieres saber si tienes alguna oferta o bonificación especial para
disfrutar de descuentos o contenidos gratuitos tienes que ir a Cuenta > Bonificaciones.

Ver todas tus compras
Google Play
En Cuenta > Historial de pedidos podrás ver las compras que has realizado en Google Play. Podrás ver cuándo compraste y el precio de cada contenido.

Instalar varias aplicaciones de tu lista a la vez

Google Play
Si vamos a Mis aplicaciones y juegos > Todas con
realizando una primera pulsación sobre una aplicación no instalada
podemos seleccionar varias aplicaciones y juegos para que se instalen de
golpe en nuestro dispositivo tras pulsar en la opción Instalar que aparecerá en la parte superior derecha de la lista.

Eliminar aplicaciones de tu lista

Google Play
La lista Todas nos muestra todas las aplicaciones y
juegos que hemos descargado alguna vez en alguno de nuestros
dispositivos Android. Si queremos eliminar una aplicación o juego de esa
lista tan sólo habrá que tocar en la X que aparece en la lista.

Añadir una aplicación a tu lista de deseos

Google Play
Si vemos una aplicación o juego que nos gusta pero que no podemos
descargar o comprar en ese momento la mejor forma para que no se nos
olvide hacerlo más tarde es añadirlo a la lista de deseos tocando el icono del marcador que aparece en la ficha. En la sección Lista de deseos veremos todos los contenidos que nos gustaría tener.

Convertirse en betatester de tu aplicación favorita

Google Play
Si eres de los que les gusta ser de los primeros en probar las
novedades de tus aplicaciones favoritas entonces seguramente te
interesará convertirte en betatester. Muchas aplicaciones de Google Play
muestran al final de su ficha la opción Convertirse en tester Beta.

Consultar los permisos de una aplicación

Google Play
Al final de la ficha de las aplicaciones también podemos consultar la lista completa de los permisos de la aplicación o juego que vamos a descargar. Tan solo tenemos que pulsar en Información sobre permisos.

Saber si Google Play Store está actualizado, y forzar la actualización

Gp Version
Desde los Ajustes de Google Play podemos saber si la aplicación de la tienda está actualizada pulsando sobre Versión de Play Store.
Ahí nos dirá si esta actualizada o si no. Si no esta actualizada nos
permitirá forzar la actualización para disfrutar de la versión más
reciente.

Descargar el archivo APK

Google Play sólo nos permite instalar las aplicaciones en un
dispositivo Android, no permite descargar el archivo APK, pero ésto lo
podemos hacer con páginas webs de terceros como APK Downloader o APK Mirror.

Instalar una aplicación que no está disponible en tu país

Seguro que más de una vez has visto como no podías descargar una
aplicación o juego que no estaba disponible en tu país. La forma más
fácil es recurrir a APK Mirror,
pero si quieres hacerlo directamente desde Google Play puedes usar
alguno de los dos trucos que nuestros compañeros de Genbeta os detallan
en el siguiente tutorial:

  • Cómo cambiar mi país en Google Play para descargar aplicaciones bloqueadas

FUENTE: Xatakandroid

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Cómo cambiar mi país en Google Play para descargar aplicaciones bloqueadas

http://ift.tt/2p959va

Los bloqueos de contenido por región son una de las mayores plagas de
la era digital. Que no puedes ver esto aquí, que no puedes escuchar
esto allá, que esa aplicación no está disponible en tu país.
Inserte mil palabrotas aquí. Pero, como es de costumbre, siempre hay
formas ingeniosas de saltarse algunas de esas restricciones, todo
dependerá de que tan interesado estés en hacerlo.

Spoiler alert: es un proceso tedioso y que quita demasiado tiempo. Si quieres cambiar tu país en Google Play
para descargar aplicaciones bloqueadas en el tuyo vas a tener que crear
una nueva cuenta de Google. Si lo que quieres es cambiar tu país porque
simplemente te mudaste y la Play Store te sigue tratando como si
siguieras en el otro (me pasó) el proceso también es molesto, pero no
tanto como en el caso anterior. Te explicaremos las dos.

Antes de empezar

Esta es una recomendación de cariño para quienes quieran ahorrarse el dolor de cabeza: lo mejor que puedes hacer para bajar aplicaciones de Android que no están disponibles en tu país es acudir a sitios como APK Mirror.
Ahí buscas la app que quieres y solo tienes que permitir la instalación
de aplicaciones desde orígenes desconocidos en Android.

APK Mirror es popular por su enorme repositorio actualizado a diario,
por su seguridad, ya que extrae directamente los APK de la Play Store y
no tienes el riesgo a estar bajando apps truchas con malware, y porque no es un sitio donde ir a robar apps de pago, solo hay aplicaciones que de libre descarga en la tienda de Google.

Si de verdad quieres cambiar el país porque lo necesitas, estos son los pasos:

Cambiar el país de tu cuenta de Google

Si te mudaste a otro país y quieres que tu Play Store refleje los
precios en la moneda de ese país y además te muestre todas las
aplicaciones disponible en ese territorio, lamentablemente no basta con
tener una SIM de un operador de ese país, o con que el dispositivo
detecte que estás en ese sitio. Tienes que cambiar tu dirección de forma manual.

Aquí no vale ir a Gmail y cambiar tu país. Tienes que ir a la Configuración de Google Wallet.

  • Entra en la página del centro de pagos de Google e inicia sesión con tu cuenta.
  • Presiona la opción Configuración en el panel de la izquierda.
  • Elije tu nuevo país.
  • Edita tu nombre y dirección y añade la nueva
  • Guarda los cambios

Centro De Pagos De Google
Es completamente imprescindible que añadas también una forma de pago cuya dirección de facturación coincida con el país
al cual quieres cambiar tu Play Store. Si quieres acceder a la Play
Store de España, debes añadir una tarjeta de crédito con dirección de
España.

Ahora que tienes un método de pago válido y que has cambiado
manualmente tu dirección desde el centro de pagos, abre la Play Store y
navega buscando cualquier aplicación de pago, haz click en ella y luego
en COMPRAR. Cuando aparezca la opción “CONFIRMAR” no es necesario que finalices la compra.

Cierra la Play Store y borra los datos de la aplicación desde los Ajustes de Android: Ajustes > Aplicaciones > Google Play Store > Almacenamiento > Borrar Datos
Borrar Datos Google Play Store
Vuelve a abrir la Play Store y ahora deberías ver las aplicaciones en la moneda de ese país. A veces los cambios no son tomados de inmediato,
y pueden tardar unas horas en hacer efecto. Deberás aceptar nuevamente
los términos de servicio cuando abras otra vez la Play Store.

El método de pago del mismo país es imprescindible, si no cuentas con uno propio, puedes usar el de otra persona, no importa el dueño lo que importa es la dirección de facturación.

Usar una cuenta de otro país en Google Play

Este método es para aquellos que tengan aún más tiempo que gastar y
que no estén conformes con la solución ofrecida para bajar APKs, o
simplemente no tienen un método de pago válido para el país que quieres usar.

Puedes usar la Play Store de otro país siempre que
crees una cuenta de Google de ese país. Esto quiere decir que con tu
cuenta actual no va a funcionar, salvo que tengas el método de pago. Así
que lo primero es crear una nueva cuenta de Google desde el país en
cuestión.

Para esto es necesario usar un VPN, tanto en el navegador a la hora
de crear la cuenta, como desde Android a la hora de iniciar sesión. Yo
he usado Tunnelbear, pues para esto los megas gratis que da, son más que suficiente.

  • Lo primero es bajar el VPN en Android y asegurarte que funciona.
  • Lo segundo es crear una nueva cuenta de Google
    también usando un VPN con la ubicación del país cuya cuenta quieres
    crear. Puedes crear una cuenta de Reino Unido y poner un teléfono de
    España, eso no es un problema.
  • Y lo tercero es eliminar tu cuenta de Google actual del dispositivo: Ajustes > Cuentas > Google > Quitar cuenta.

Eliminar Cuenta De Google

Ahora borra los datos de la Play Store como te enseñamos en este mismo artículo más arriba.

Eliminar Datos De La Aplicacion
Abre el VPN en Android y elije el país con el que
vamos a configurar la cuenta de Google que ya creamos. Una vez que esté
funcionando es hora de abrir nuevamente la Play Store.
Play Store Uk 
Una cuenta de Google creada solo para esto…

Inicia sesión con los datos de tu nueva cuenta de Google y listo.
Deberás ver los artículos de la tienda en la moneda de ese país. No necesitas añadir un método de pago, pues como es una nueva cuenta puedes saltar ese paso de momento.

FUENTE: Genbeta

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